Los países del Noreste Asiático están tomando una serie de medidas para hacer frente a los urgentes problemas sociales, con el fin de mejorar el nivel de vida de los ciudadanos que viven debajo de la línea de pobreza. Para alcanzar esta meta, los países se esfuerzan por impulsar el desarrollo económico y crear más oportunidades de trabajo, según fuentes del Taller Internacional de Construcción de Red y Capacidad en el Desarrollo Social del Noreste Asiático, concluido esta semana en Harbin, capital de la provincia de Heilongjiang, noreste de China. Los países de dicha región intentan también establecer una red de seguros sociales, movilizar las asistencias públicas, ahorrar parte de presupuestos financieros y estimular el desarrollo de negocios privados, según la misma fuente.
El Noreste Asiático cubre, geográficamente, la República Democrática Popular de Corea (RDPC), Mongolia, el noreste de China, el este lejano de Rusia, la República de Corea y Japón. Lai Shian Lung, funcionario de las Naciones Unidas encargado de asuntos económicos y sociales, señaló que los países del Noreste Asiático tienen diferentes sistemas políticos y económicos y antecedentes culturales, y se encuentran en diferentes niveles de desarrollo económico, pero todos se enfrentan con los mismos problemas como la pobreza y empleos. Ellos han tomado los caminos que corresponden a la realidad de sus países, afirmó Lai, director de la Oficina de Política Socioeconómica y Gestión de Desarrollo del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU.
Las provincias del noreste de China han ofrecido capacitaciones profesionales a los millones de trabajadores despedidos de las empresas estatales, para que ellos puedan encontrar nuevos puestos de empleo. Además las autoridades locales han formado una red de seguros sociales para los residentes urbanos con bajos ingresos a través de distribuir seguros de vejez, seguros de desempleo y el sistema de auxilios. Asimismo, el vigoroso desarrollo de empresas privadas en esas provincias, respaldado por el Gobierno central chino, ha logrado crear cada día más oportunidades de trabajo. En la República de Corea, la crisis financiera asiática ha dejado un gran número de desempleados y pobres, lo que hizo anticuado su viejo sistema de seguros sociales. El Gobierno coreano, además de expandir la cobertura del sistema de seguros sociales, ha tomado medidas para garantizar que todos los ciudadanos empobrecidos tengan suficientes alimentos y vestidos y accesos a la educación y servicios médicos.
Experimentando la transición de la economía planificada a la de mercado, Mongolia también está afligido por los crecientes desempleados y una población empobrecida. El Gobierno mongol ha elaborado un programa nacional de alivio de pobrezas y se dedica a crear más oportunidades de trabajo y ofrecer servicios de educación básica y médicos al pueblo, con la ayuda de fondos y asistencias técnicas del extranjero. En las regiones norteñas del lejano oriente de Rusia, el cambio de modelos económico y social, acompañado por el desempleo, las inclementes condiciones naturales e infraestructuras pobres, ha originado el descenso del nivel de vida. Un millón de residentes locales se vieron obligados a trasladarse de esta zona. Frente a esta situación crítica, las autoridades rusas han establecido un fondo gubernamental para ayudar a los habitantes que se han mudado al sur a adquirir viviendas asequibles, y proporcionarles trabajos, educación y servicios médicos y pensiones de vejez.
Por otra parte, los que se quedan en esas regiones pueden recibir subsidios especiales. Azotada por desastres naturales y otros factores, la RDPC se enfrentan con una serie de dificultades en los últimos años, y sobre todo la escasez de alimentos. El Gobierno de RDPC ha incrementado inversiones en la producción agrícola y tomado medidas para estimular la economía, con el objeto de crear más oportunidades de trabajo.
lunes, 21 de diciembre de 2009
lunes, 14 de diciembre de 2009
Regalos a 2 mil niños pobres...
Dos mil niños y niñas de los diferentes orfanatos de la ciudad, recibieron regalos navideños ayer por la mañana en las instalaciones del Parque Morelos, gracias a la Asociación "Ven, Cuenta Conmigo".
La fría mañana no fue impedimento para que cientos de niños recibieran juguetes y presenciaran una función de lucha libre, en un evento que se realizó dentro del palenque del Parque Morelos, el cual inició pasadas las 11 de la mañana.
Bicicletas, pelotas, muñecas, juegos de destreza, carros eléctricos, playeras de sus equipos favoritos, entre otros, fue lo que recibieron los niños, incluso hijos de policías caídos y del Departamento de Bomberos de la localidad, quienes también participaron en el acontecimiento.
Desde las 10 de la mañana, los menores fueron arribando al sitio a bordo de camiones de transporte escolar, a su ingreso les entregaron playeras de colores, que los distinguía dependiendo la casa hogar de procedencia.
El presidente de la asociación "Ven, Cuenta Conmigo", destacó que desde hace 16 años se organiza este tipo de eventos, cuyo propósito es crear una sonrisa en el rostro de los niños.Se trató de un total de dos mil menores que habitan en una de las 34 casas hogar que existen en la ciudad, que por algunas horas, fueron adoptados por los organizadores para convivir un rato dentro del palenque del Parque Morelos.
La mecánica de entrega de juguetes fue la siguiente: Cada niño entregó previamente una carta con las peticiones de juguetes o ropa que anhelan y los padrinos se encargaron de cumplir la petición.
La fría mañana no fue impedimento para que cientos de niños recibieran juguetes y presenciaran una función de lucha libre, en un evento que se realizó dentro del palenque del Parque Morelos, el cual inició pasadas las 11 de la mañana.
Bicicletas, pelotas, muñecas, juegos de destreza, carros eléctricos, playeras de sus equipos favoritos, entre otros, fue lo que recibieron los niños, incluso hijos de policías caídos y del Departamento de Bomberos de la localidad, quienes también participaron en el acontecimiento.
Desde las 10 de la mañana, los menores fueron arribando al sitio a bordo de camiones de transporte escolar, a su ingreso les entregaron playeras de colores, que los distinguía dependiendo la casa hogar de procedencia.
El presidente de la asociación "Ven, Cuenta Conmigo", destacó que desde hace 16 años se organiza este tipo de eventos, cuyo propósito es crear una sonrisa en el rostro de los niños.Se trató de un total de dos mil menores que habitan en una de las 34 casas hogar que existen en la ciudad, que por algunas horas, fueron adoptados por los organizadores para convivir un rato dentro del palenque del Parque Morelos.
La mecánica de entrega de juguetes fue la siguiente: Cada niño entregó previamente una carta con las peticiones de juguetes o ropa que anhelan y los padrinos se encargaron de cumplir la petición.
martes, 8 de diciembre de 2009
Contexto actual de la infancia pobre.
Las estadísticas de las Naciones Unidas dicen que América Latina los niños de la calle sus edades oscilan entre 8 y los 17 años. Las niñas constituyen aproximadamente un 10 y 15%, ya que tienen más posibilidades de elaborar estrategias alternativas(cuidados de hermanos menores, trabajo doméstico, prostitución.)
La pobreza en América Latina produce muerte, enfermedades evitables, causadas por las falencias, ausencia de sistemas sanitarios y educativos, el abandono y la falta de hogar.
Es sabido que la pobreza y el desempleo de los adultos es fuente de desesperanza, complicando las relaciones entre padres e hijos y creando situaciones límite en la configuración familiar. Se intenta responsabilizar a los padres sin conciencia, pero si existe esa calidad de padres, por lo general soportan la misma marginación que sus hijos. Dice acerca de esto el padre Cajade: "La realidad de los chicos en riesgo es consecuencias de problemáticas que empiezan en sus familias.
Cuando decís que a los chicos de Argentina les faltan sus derechos, estas diciendo que le están faltando los derechos a los padres de los chicos. En la medida que aumenta la franja de exclusión de los padres esto se reproduce sobre la niñez."
Aún cuando la problemática de los niños de la calle aparece ante la sociedad como un hecho crítico en aumento, su cuantificación resulta dificultosa. Ello se debe a que los mismos niños en general deambulan de un lado al otro de la ciudad y al hecho de que gran cantidad de niños van al centro de las ciudades en calidad de trabajadores, solos o con sus progenitores, distorsionando la evaluación de su situación.
" La idea de mafias del sexo o de la droga, que manejan algunos grupos de chicos, niega la situación estructural que los arroja a los lugares vacíos de la ciudad. Quedan a merced de la calle y sus dueños, desde la policía hasta de los aprovechadores de su infancia y su soledad".
A partir de datos obtenidos por UNICEF, tomados de informantes clave, en el año 1991, se puede estimar en todo el país que habría alrededor 24.000 niños que trabajan en las calles y 6.000 niños que viven en la calle, es decir sin vínculos familiares o con vínculos débiles. La gran mayoría (80%) son varones y su distribución etárea es la siguiente: 15% son menores de 8 años de edad, 50% tienen entre 8 a 14 años y 35% entre 15 y 18.
Un elevado número de estos niños y adolescentes ya ha pasado por algún nivel de judicialización, presentando algunos un ciclo policía-juzgado-instituto-calle, proceso que los va deteriorando aún más.
En la opinión del Director de Minoridad del Arzobispado, Jorge Herrera Gallo, el chico de la calle es alguien que más que vivir sobrevive. "En la calle el chico aprende a sobrevivir cada día que pasa, por lo cual tendrá que aprender el lenguaje, las conductas y las reglas de las "ranchadas" que son los lugares donde se juntan los chicos."
Según estimaciones realizadas por INDEC/CELADE, la tasa de actividad de los niños entre 10 y 14 años pasó de 8% en 1960 a 6,6% en 1980. En este último año, las tasas de los varones (8,3%) y del área rural (11,8%) fueron las más altas.
En cuanto a la situación de las niñas, su inserción laboral tiende a ser subestimada ya que las que están a cargo de las tareas domésticas, no son consideradas como trabajadoras ni están remuneradas, lo que dificulta su relevamiento.
Una investigación realizada en 1987, utilizó un cuestionario con preguntas adicionales a las habituales con el objetivo de mejorar la captación de la extensión del trabajo infantil (6 a 14 años). Al mismo tiempo, permitió conocer algunas relaciones del trabajo infantil. Aquí también se confirmó que la tasa de actividad de los pobres (3,6%) es superior a la de los no-pobres (1,5%).
Asimismo, la actividad laboral aumenta con la edad y la pobreza: mientras 6,8% de los niños pobres de 11-14 años trabajan, ese porcentaje desciende a 1,2% entre los niños pobres de 6 a 10 años. Por otro lado, los resultados indicaron que los niños trabajadores pobres realizan sus actividades laborales fundamentalmente como cuenta propia o empleado doméstico, y a medida que disminuye el nivel de pobreza, predominan las actividades de "ayuda familiar" o asalariadas. O sea, los niños de familias más pobres realizan los trabajos más marginales.
El lugar marginal y la poca solución que les da la sociedad les permite(o les obliga) a elaborar estrategias de urgencia que les proporcionan algún recurso económico(limpieza de parabrisas, venta de estampitas, robo) A las cuales el imaginario social1 llama trabajo infantil, pero que en realidad no pueden llamarse trabajo, ya que son solo actividades destinadas a la supervivencia.
Hoy podemos pensar a estos niños de la calle como un excluido más del mercado.
La consistencia imaginaria de la infancia(niñez como inocencia, fragilidad y docilidad) concebida en el mundo burgués persiste hoy, y por lo tanto hay un desacople entre este discurso y lo que ocurre en la realidad, ya que ha habido un cambio histórico, ya sea desde los modelos de acumulación, como en el mundo del trabajo, la heterogeneidad de la pobreza, la vida cotidiana, etc.
La autora Cristina Corea plantea, que los niños pobres, la marginalidad en que están subsumidos, los chicos de la calle, y las situaciones violentas que ellos mismos protagonizan son un síntoma del agotamiento de las instituciones que forjaron la infancia, la escuela, la familia, el juzgado de menores, las instituciones de asistencia a la familia, por lo cual estas ya no producen su objeto: la infancia.
Los chicos en y de la calle son un síntoma social principalmente de la falta de trabajo que ha pasado a ser en la sociedad actual un bien escaso y precario.
Históricamente, los chicos que trabajaban cuando el trabajo requería tomar a todos los adultos era mal visto(ya que está condición de trabajador estaba reservada al mundo adulto, el cual tenía acceso al trabajo); hoy, podría pensarse que el trabajo de los niños es un mal menor dentro de todos los problemas que enfrentan los chicos de la calle.
El trabajo hoy a pesar de todo sigue estructurando la vida cotidiana, ya sea económicamente, simbólicamente y como estructurador de subjetividades.
La pobreza en América Latina produce muerte, enfermedades evitables, causadas por las falencias, ausencia de sistemas sanitarios y educativos, el abandono y la falta de hogar.
Es sabido que la pobreza y el desempleo de los adultos es fuente de desesperanza, complicando las relaciones entre padres e hijos y creando situaciones límite en la configuración familiar. Se intenta responsabilizar a los padres sin conciencia, pero si existe esa calidad de padres, por lo general soportan la misma marginación que sus hijos. Dice acerca de esto el padre Cajade: "La realidad de los chicos en riesgo es consecuencias de problemáticas que empiezan en sus familias.
Cuando decís que a los chicos de Argentina les faltan sus derechos, estas diciendo que le están faltando los derechos a los padres de los chicos. En la medida que aumenta la franja de exclusión de los padres esto se reproduce sobre la niñez."
Aún cuando la problemática de los niños de la calle aparece ante la sociedad como un hecho crítico en aumento, su cuantificación resulta dificultosa. Ello se debe a que los mismos niños en general deambulan de un lado al otro de la ciudad y al hecho de que gran cantidad de niños van al centro de las ciudades en calidad de trabajadores, solos o con sus progenitores, distorsionando la evaluación de su situación.
" La idea de mafias del sexo o de la droga, que manejan algunos grupos de chicos, niega la situación estructural que los arroja a los lugares vacíos de la ciudad. Quedan a merced de la calle y sus dueños, desde la policía hasta de los aprovechadores de su infancia y su soledad".
A partir de datos obtenidos por UNICEF, tomados de informantes clave, en el año 1991, se puede estimar en todo el país que habría alrededor 24.000 niños que trabajan en las calles y 6.000 niños que viven en la calle, es decir sin vínculos familiares o con vínculos débiles. La gran mayoría (80%) son varones y su distribución etárea es la siguiente: 15% son menores de 8 años de edad, 50% tienen entre 8 a 14 años y 35% entre 15 y 18.
Un elevado número de estos niños y adolescentes ya ha pasado por algún nivel de judicialización, presentando algunos un ciclo policía-juzgado-instituto-calle, proceso que los va deteriorando aún más.
En la opinión del Director de Minoridad del Arzobispado, Jorge Herrera Gallo, el chico de la calle es alguien que más que vivir sobrevive. "En la calle el chico aprende a sobrevivir cada día que pasa, por lo cual tendrá que aprender el lenguaje, las conductas y las reglas de las "ranchadas" que son los lugares donde se juntan los chicos."
Según estimaciones realizadas por INDEC/CELADE, la tasa de actividad de los niños entre 10 y 14 años pasó de 8% en 1960 a 6,6% en 1980. En este último año, las tasas de los varones (8,3%) y del área rural (11,8%) fueron las más altas.
En cuanto a la situación de las niñas, su inserción laboral tiende a ser subestimada ya que las que están a cargo de las tareas domésticas, no son consideradas como trabajadoras ni están remuneradas, lo que dificulta su relevamiento.
Una investigación realizada en 1987, utilizó un cuestionario con preguntas adicionales a las habituales con el objetivo de mejorar la captación de la extensión del trabajo infantil (6 a 14 años). Al mismo tiempo, permitió conocer algunas relaciones del trabajo infantil. Aquí también se confirmó que la tasa de actividad de los pobres (3,6%) es superior a la de los no-pobres (1,5%).
Asimismo, la actividad laboral aumenta con la edad y la pobreza: mientras 6,8% de los niños pobres de 11-14 años trabajan, ese porcentaje desciende a 1,2% entre los niños pobres de 6 a 10 años. Por otro lado, los resultados indicaron que los niños trabajadores pobres realizan sus actividades laborales fundamentalmente como cuenta propia o empleado doméstico, y a medida que disminuye el nivel de pobreza, predominan las actividades de "ayuda familiar" o asalariadas. O sea, los niños de familias más pobres realizan los trabajos más marginales.
El lugar marginal y la poca solución que les da la sociedad les permite(o les obliga) a elaborar estrategias de urgencia que les proporcionan algún recurso económico(limpieza de parabrisas, venta de estampitas, robo) A las cuales el imaginario social1 llama trabajo infantil, pero que en realidad no pueden llamarse trabajo, ya que son solo actividades destinadas a la supervivencia.
Hoy podemos pensar a estos niños de la calle como un excluido más del mercado.
La consistencia imaginaria de la infancia(niñez como inocencia, fragilidad y docilidad) concebida en el mundo burgués persiste hoy, y por lo tanto hay un desacople entre este discurso y lo que ocurre en la realidad, ya que ha habido un cambio histórico, ya sea desde los modelos de acumulación, como en el mundo del trabajo, la heterogeneidad de la pobreza, la vida cotidiana, etc.
La autora Cristina Corea plantea, que los niños pobres, la marginalidad en que están subsumidos, los chicos de la calle, y las situaciones violentas que ellos mismos protagonizan son un síntoma del agotamiento de las instituciones que forjaron la infancia, la escuela, la familia, el juzgado de menores, las instituciones de asistencia a la familia, por lo cual estas ya no producen su objeto: la infancia.
Los chicos en y de la calle son un síntoma social principalmente de la falta de trabajo que ha pasado a ser en la sociedad actual un bien escaso y precario.
Históricamente, los chicos que trabajaban cuando el trabajo requería tomar a todos los adultos era mal visto(ya que está condición de trabajador estaba reservada al mundo adulto, el cual tenía acceso al trabajo); hoy, podría pensarse que el trabajo de los niños es un mal menor dentro de todos los problemas que enfrentan los chicos de la calle.
El trabajo hoy a pesar de todo sigue estructurando la vida cotidiana, ya sea económicamente, simbólicamente y como estructurador de subjetividades.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
EL HAMBRE.... "HAMBRE EN EL MUNDO".
« El hambre en el mundo. Un desafío para todos: el desarrollo solidario », que ha sido atentamente preparado por el Pontificio Consejo « Cor Unum » por indicación del Santo Padre Juan Pablo II.
El Sucesor de Pedro en su Mensaje Cuaresmal se hizo portavoz de aquellos carentes del mínimo vital: « La muchedumbre de hambrientos, constituida por niños, mujeres, ancianos, emigrantes, prófugos y desocupados eleva hacia nosotros su grito de dolor. Nos imploran, esperando ser escuchados ».
Este documento se sitúa en el camino señalado por Cristo a sus discípulos. Las promesas y el mensaje de Jesús convergen efectivamente en la manifestación que « Dios es amor », un amor que redime al hombre y lo rescata de sus múltiples miserias para restituirle su plena dignidad.
La Iglesia a lo largo de los siglos ha puesto innumerables signos concretos de la misericordia de Dios. Su historia podría ser escrita como una historia de la caridad hacia los pobres, teniendo por protagonistas a los cristianos que han testimoniado a sus hermanos necesitados el amor de Cristo que da la vida por el prójimo.
Este estudio se propone ser una contribución al compromiso de los cristianos de compartir las angustias del hombre de hoy. Los temas tratados son de grande actualidad; éstos se refieren tanto a la descripción del hambre en el mundo, como a las implicaciones éticas de la cuestión, que tocan a todos los hombres de buena voluntad.
La publicación es de particular importancia en vista del Gran Jubileo del Año 2000 que la Iglesia se prepara a celebrar. El espíritu del documento no se alimenta en ninguna ideología, sino que se deja guiar por la lógica evangélica e invita a seguir a Jesucristo en la vida diaria.
Auguro una amplia difusión a esta publicación, confiando que pueda contribuir a formar la conciencia en el ejercicio de la justicia distributiva y de la solidaridad humana.
La amplitud del fenómeno pone en tela de juicio las estructuras y los mecanismos financieros, monetarios, productivos y comerciales que, apoyados en diversas presiones políticas, rigen la economía mundial: ellos se revelan casi incapaces de absorber las injustas situaciones sociales heredadas del pasado y de enfrentarse a los urgentes desafíos y a las exigencias éticas.
Sometiendo al hombre a las tensiones creadas por él mismo, dilapidando a ritmo acelerado los recursos materiales y energéticos, comprometiendo el ambiente geofísico, estas estructuras hacen extenderse continuamente las zonas de miseria y con ella la angustia, frustración y amargura... ».
« No se avanzará en este camino difícil de las indispensables transformaciones de las estructuras de la vida económica, si no se realiza una verdadera conversión de las mentalidades y de los corazones. La tarea requiere el compromiso decidido de hombres y de pueblos libres y solidarios».
lunes, 26 de octubre de 2009
Los indigentes podrán dormir en la calle.

Los Angeles, Estados Unidos. Funcionarios del ayuntamiento acordaron el miércoles no implementar una ordenanza utilizada para permitir las redadas policiales contra indigentes que duermen en las aceras mientras no se construyan 1.250 viviendas sociales de bajo presupuesto.
En los últimos años la policía ha recurrido a una ley de 1968 que prohíbe pernoctar o yacer en espacios públicos para detener a indigentes en Skid Row y alrededores, un barrio del centro de la ciudad cuya concentración de diez mil a doce mil vagabundos es una de las más altas del país.
Pero el año pasado una corte federal de apelaciones anuló condenas pronunciadas bajo esta ley, considerándola como uno de los castigos más restrictivos, crueles e inusuales del país, debido a la aguda ausencia de viviendas para personas sin recursos.
Según el acuerdo alcanzado entre el Ayuntamiento y la Unión Americana por las Libertades Cívicas de California del Sur, que en 2003 demandó a la ciudad a nombre de seis indigentes, el ayuntamiento permitirá dormir en las aceras de nueve de la noche a seis de la mañana. Pero no podrán echarse a dormir a menos de tres metros de la entrada de los edificios, estacionamientos o zonas de carga y descarga.
La medida permanecerá en vigor hasta que Los Angeles termine de construir 1.259 unidades residenciales de bajo presupuesto para indigentes. La mitad de esas viviendas se construirán en la zona céntrica y alrededores.El presidente del Ayuntamiento, Eric Garcetti, dijo que esperaba que tomará al menos tres años cumplir con la meta, que tiene un coste de 125 millones de dólares. Garceti dijo que el ayuntamiento financiará al menos la mitad, mientras que el resto lo contribuirán organizaciones benéficas y urbanistas.El ayuntamiento aceptó el acuerdo "porque al hacer así podemos apoyar a la ciudad en el logro de un objetivo compartido, que es terminar con la indigencia", dijo Garcetti. Dijo que la ordenanza entraría en vigor inmediatamente, aunque será anulada si la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito rechaza la moción que será presentada por el ayuntamiento y abogados de los indigentes.
Garcetti dijo que dudaba que el ayuntamiento permita que la policía reanude la implementación de la ley una vez que se construyan las viviendas, aunque sugirió que para entonces el ayuntamiento seguramente habrá adoptado otras leyes con la intención de solucionar el problema de la indigencia.Ramona Ripston, presidente de la ACLU, calificó el acuerdo de importante y "satisfactorio".
"No creemos que la gente tenga que dormir en la calle; nos gustaría que todos tuviesen una casa o una cama en un albergue, pero hasta que eso ocurra, la gente tiene que poder dormir en algún lugar", dijo Ripston. "Lo que significa la ordenanza es que la gente podrá dormir en cualquier parte de la ciudad, no solamente en Skid Row sino en todas partes de la ciudad sin que la policía los fastidie".
Bob Erlenbusch, presidente de la Coalición contra la Indigencia y el Hambre de Los Angeles, un grupo de activistas, dijo que las viviendas incluidas en el acuerdo eran muy pocas y temía que la policía reiniciara las campañas represivas una vez que se terminara el proyecto habitacional."Es terriblemente decepcionante que el ayuntamiento no tenga más visión para solucionar la crisis de la falta de viviendas".
miércoles, 7 de octubre de 2009
En la calle habitan "Niños y Niñas"
Uno de los hogares más impactantes y que se abre a la indigencia es la calle: y los pobladores más impresionantes son los niños y niñas que todos los días se mueven de un punto a otro, enfrentando necesidades precarias, económicas, culturales, educativas, espirituales y emocionales.
En México las políticas públicas han puesto poca atención a las condiciones que colocan a esta población infantil en riesgo de vivir y trabajar en la calle; de hecho, programas como el Progresa (hoy Oportunidades) aún no operan en las principales ciudades en donde se ha registrado la mayor presencia de este fenómeno social, ni han sido diseñados o adaptados para las características particulares que presenta.
Son los rostros de los niños y de las niñas que reflejan a un mundo indigente, a un mundo en extrema pobreza, y es dicha pobreza se refleja en dos sentidos: la pobreza económica que los afecta para vivir bien y satisfechos, y la pobreza humana que hace muy poco por rescatar los rostros adoloridos no solo reflejan a un país sino al mundo entero.
La indigencia en la tercera edad.
En marzo de 2003 Eugenio Semino defensor de la tercera edad manifestó que 60 millones de adultos mayores viven en indigencia en Latinoamérica, señalando que la principal causa de este problema falta de seguridad social y jubilación adecuada. Ante la pregunta de ¿cuál es la situación del adulto mayor en el continente latinoamericano? La respuesta adscrita fue: está no es uniforme, y se encuentra atravesada por la pobreza, la exclusión social y la enfermedad.
En el año 2006 México presentaba pobreza extrema en el grupo de la tercera edad, y a pesar de las resoluciones tomadas México representa uno de los países de América Latina que destina menos recursos para la gente de la tercera edad incluso por debajo de Bolivia.
La indigencia es un fenómeno social que no sólo rebasa a los niños y niñas de la calle, que no sólo se concentra en los adultos mayores, sino que atrae como un imán a los jóvenes, a los adultos, a los discapacitados; y más allá de convertirse en un factor de análisis social, pide ayuda moral y humanitaria. El mundo también está enfrentado las características de la indigencia moral, y la pérdida subversiva de la ayuda al otro.
Hoy más que nunca la sociedad que vive en indigencia a la sociedad aparentemente normal, que la vea no con lastima ni menosprecio. Sino como un rostro que forma parte de ella y que pide ser atendida urgentemente.
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